1.227 días de gobierno del PP y XBuñol ponen en riesgo el futuro de la Biblioteca Municipal de Buñol

Cierres por falta de personal, abandono de las inversiones, retirada y destrucción de fondos bibliográficos y retrasos en las obras del Molino de Galán marcan la situación de un servicio público fundamental para la cultura del municipio.

Mantener viva una biblioteca municipal no es un gasto, es la inversión cultural más rentable que puede hacer un ayuntamiento. El gran escritor y periodista castellonense Manuel Vicent defendía que «un libro abierto es como dos alas y leer es una forma de volar; por lo tanto, las bibliotecas son aeropuertos». Hoy, por desgracia, Buñol ha perdido su aeropuerto cultural debido a la gestión del Partido Popular y XBuñol.

La Biblioteca Municipal «Cronista Fernando Galarza» habita entre los muros del histórico Molino de Galán del siglo XVIII es un edificio que recuerda cómo la industria del papel cambió el destino de nuestro municipio, tejiendo la base material sobre la que se imprimieron miles de periódicos y libros en toda España. Buñol tiene el privilegio de contar con un espacio único edificado sobre la mismísima cuna del papel. Cuidar este lugar es asegurar que la maquinaria de la cultura nunca deje de producir ciudadanos libres.

Sin embargo, el estado actual de este servicio público es el fiel reflejo del desprecio que el PP le profesa a la cultura, consentido por un partido que se proclama progresista, pero participa activamente de los recortes y la degradación de los servicios públicos locales como es XBuñol.

Cierres imprevistos y parálisis del servicio

El valor histórico del Molino de Galán contrasta dolorosamente con la frustración diaria de quienes acuden a sus salas. La comunidad educativa —profesorado, familias y estudiantes—, junto con los usuarios habituales, lleva tiempo denunciando un abandono progresivo que asfixia la actividad cultural. Acudir a la biblioteca y encontrársela cerrada sin previo aviso debido a la falta  de personal se ha convertido ya en la norma.

Esta inestabilidad horaria y la negativa a cubrir las bajas dejan a opositores y estudiantes sin un lugar donde prepararse.

A esta falta de personal se suma la dejadez en las inversiones básicas: los equipos informáticos acumulan años de obsolescencia sin ser repuestos, no se amplían las estanterías para mejorar la capacidad de almacenamiento y se ha dejado de comprar los ejemplares que habitualmente solicitaban los lectores.

El aquelarre de la destrucción del fondo bibliográfico público

El episodio más grave se está viviendo en estos momentos. La concejala de Cultura, con el respaldo de la alcaldesa, ha puesto en marcha un auténtico aquelarre en la gestión de los fondos bibliográficos: una actuación sin criterio técnico que está llevando a regalar, retirar y destruir libros sin criterio alguno.

Esta forma de proceder supone poner en riesgo ejemplares adquiridos o donados que pueden atesorar un importante valor para la historia de nuestro pueblo.

¿Quiénes se creen que son la concejala y la alcaldesa para desprenderse del patrimonio de todos? ¿Qué ley autoriza a dos responsables políticas a poner en riesgo la historia documental de Buñol?

Una obra de mantenimiento atascada que daña el edificio

La gestión de las infraestructuras sigue el mismo camino de ineficacia. Una pequeña obra en el tejado para resolver goteras —financiada con los fondos de la DANA que el Gobierno de España transfirió al Ayuntamiento— acumula ya más de seis meses de retraso para una actuación prevista de apenas dos meses.

Históricamente, estas filtraciones se evitaban con una limpieza anual de desagües por parte de la brigada municipal, una tarea básica de mantenimiento que se ha abandonado por falta de personal.

Ahora, la decisión de impermeabilizar una pequeña parte del tejado de forma deficiente, sumada a los múltiples incumplimientos de la empresa contratista y a la nula supervisión del Ayuntamiento, está provocando daños muchísimo más graves en el edificio de los que originalmente se querían solucionar.

Buñol no puede permitirse perder su biblioteca

Hace años, Buñol apostó firmemente por su biblioteca, por su cultura y por sus usuarios como herramientas fundamentales para formar ciudadanos libres y preparados. Con el actual gobierno local, los usuarios, la cultura y el conjunto histórico del Molino de Galán pierden el patrimonio que durante décadas ha sido el orgullo de nuestro pueblo.

Buñol no puede permitirse perder su biblioteca. Porque cuando se abandona la cultura, se pone en riesgo nuestra memoria, se recortan oportunidades en el presente y se hipoteca el futuro de las próximas generaciones.